domingo, 28 de septiembre de 2014

(2008) Zombies! Zombies! Zombies!

Zombies! Zombies! Zombies!, también conocida como "Strippers vs Zombies", es una producción estadounidense filmada en 2008 y lanzada directamente en DVD.

Un adicto a las drogas se dirige hacia un laboratorio donde un médico conocido suyo está investigando para obtener un fármaco contra el cáncer. El yonqui convence al médico para que le facilite un poco de droga que la mezcla con la sustancia experimental y se la lleva. La droga, que efectivamente resulta que convierte en zombis a quien la toma, la comparte el hombre con una prostituta que a su vez invita a otra amiga que pronto comienzan a dar mordiscos y a expandir la infección.

Las chicas de un club cercano de streaptease denominado "Grindhouse" presencian el ataque de las muertas mientras tomaban algo después de su jornada de trabajo. Las zombis van a por ellas, así que deciden volver a su local para intentar refugiarse. Junto con las chicas, el grupo de supervivientes lo completa dos trabajadores del club, dos jóvenes que venían a recoger a dos de las muchachas y un chulo junto a su pareja.

Los muertos vivientes siguen aumentando y amontonándose en la puerta del local donde intentan resistir nuestro grupo, a pesar de que alguno de sus miembros ya ha sido mordido. Uno de los jóvenes junto a una stripper logran llegar hasta un coche y salen de allí para buscar ayuda. Encuentran al científico que estaba investigando la cura del cáncer que les cuenta que esa sustancia mata a todos los tipos de células y que además provoca mutaciones. El médico les facilita un antídoto que termina inyectándoselo por error el joven protagonista a la vez que el doctor es mordido.

El joven y la stripper vuelven hasta el club donde ya la situación es insostenible. Varios supervivientes han sido infectados y los zombis ya han podido entrar en el local. Cuando uno de ellos muerde al joven que se inyectó el antídoto, el muerto explota. Viendo la situación, nuestro protagonista decide sacrificarse -totalmente previsible, por otro lado- para que los zombis le muerdan y así lograr destruirlos y salvar a las tres strippers que han logrado sobrevivir.

En mitad de los créditos tiene una escena final donde se nos muestra al chulo haciendo negocios con su pareja muerta viviente.

"Zombies! Zombies! Zombies!" es una película con bastante poco interés, vendida falsamente como comedia, realizada únicamente para el lucimiento de las chicas Playboy que la protagoniza y que no propone nada nuevo ni medianamente entretenido.

La trama es bastante ridícula y por supuesto absolutamente nada innovadora, los personajes vacíos, las situaciones las de siempre, los efectos especiales desastrosos y de las actuaciones... mejor ni hablar. El ritmo de la narración es bastante lento, tarda mucho en mostrar las pocas cosas que ofrece y las que muestran no son nada motivantes. En general, una grabación con muy poca calidad y una estética muy poco profesional.

Los zombis en esta producción son de corte clásico, lentos y hambrientos, aunque tremendamente erráticos, poco creíbles y caracterizados de forma muy irregular con sus lentillas de colores correspondientes que tanto gusta a ciertos maquilladores como única nota en común.

Tenemos que recordar que sobre una temática similar tenemos la película, quizá algo más interesante, también de 2008 titulada "Zombie strippers" que es algo menos tópica y bastante más transgresora.

En definitiva, una filmación que nos ofrece alguna que otra teta, caras bonitas y un sinfín de despropósitos ridículos que no hacen para nada recomendable esta mediocre producción y que desde luego le puede hacer a uno plantearse en qué están pensando ciertos productores y guionistas cuando sacan adelantes engendros como este.

Trailer (en inglés):


Valoración:

jueves, 25 de septiembre de 2014

(1989) En las puertas del infierno

En las puertas del infierno, cuyo título original es "Hellgate", es una filmación producida en Estados Unidos en 1989 sobre un pueblo maldito que está protagonizada por Ron Palillo.

Hace años en un pueblecito perdido, una panda de moteros llegaron y asesinaron brutalmente a una joven inocente. Poco después de aquello, un empleado del padre de la joven -dueño de una mina de oro-, encontró un extraño cristal que resultó tener el poder mágico de revivir a los muertos y provocar mutaciones en los cuerpos vivos. El padre utilizó el cristal para levantar de la tumba a su hija y, desde entonces, la leyenda cuenta que esta muchacha zombi se dedica a seducir y matar a todos los forasteros que por allí se acercan.

En ese mismo lugar un joven -Ron Palillo- viaja en coche para llegar a una casa en la que va a pasar sus vacaciones y en la que ya le esperan su novia y otra pareja más. Durante el camino, la leyenda se hace realidad y se encuentra con la atractiva muerta, que parece enamorarse de él y lo lleva a su casa, de la que se tiene que marchar a toda prisa después de conocer al padre -con la cara deformada por el ataque de una tortuga zombi... sí, sí, una tortuga zombi-.

Por fin, nuestro protagonista consigue llegar a su destino junto con su novia y la otra pareja. El joven parece que se ha obsesionado con la atractiva zombi y decide volver a Hellgate acompañado de sus amigos. Por su parte, el padre de la joven muerta ha utilizado el cristal mágico para reanimar a los habitantes muertos de aquel pueblo abandonado.

Cuando llegan los jóvenes a Hellgate se encuentran con todo un repertorio de muertos vivientes y de fantasmas que acojonan un rato al grupo. El padre de la zombi asesina a la pareja de amigos -que posteriormente serán también reanimados- de nuestro protagonista que se termina reencontrando con su pretendienta muerta viviente de la que escapa gracias a su novia. Finalmente la pareja huye del lugar aunque la maldición parece que todavía no ha terminado.

"En las puertas del infierno" nos narra una historia típica y tópica de terror adolescente donde una leyenda que no tiene ni pies ni cabeza se vuelve real con desafortunadas consecuencias para los personajes secundarios. Repleta de detalles ridículos y escenas intrascentes, es solo una película donde pasa lo que tiene que pasar adornada con paranoias varias que intentan asustar a jóvenes imberbes.

Estéticamente la grabación no tiene mala calidad y tiene momentos en los que se levanta algo la expectación, sin embargo ni el argumento, ni sus actuaciones, ni su ambientación son demasiado acertados, conviriténdose en un producto mediocre, absurdo y sin consistencia.

Siguiendo con en esta línea de sinsentidos, los muertos vivientes que se nos muestran en la grabación son de los más diversos. Tenemos a los que deambulan sin más por el pueblo, a otros que hablan e incluso a nuestra zombi protagonista que tiene hasta poderes sobrenaturales. Aparte de zombis, también encontramos en el pueblo distintos fantasmas colocados oportunamente para dar un poco más de susto a nuestros ingratos jóvenes.

En definitiva, una película de finales de los ochenta con muy poco interés enfocada a asustar a adolescentes de la época utilizando para ello un batiburrillo que no encaja ni con calzador. Decepcionante filmación que quizá se pueda utilizar de fondo mientras se realiza otra actividad más interesante.

Trailer:


Valoración

domingo, 21 de septiembre de 2014

(1975) Los muertos no mueren jamás

Los muertos no mueren jamás, titulada originalmente "The dead don't die" es una película estadounidense con zombis del vudú rodada directamente para televisión en 1975.

Ralph Drake es un hombre que va a ser ejecutado en la silla eléctrica acusado del asesinato de su esposa. En los instantes antes de su muerte, Ralph le pide a su hermano Don que limpie su nombre y que busque al verdadero culpable. De esta forma, Don se traslada a Chicago para intentar aclarar qué fue lo que realmente sucedió. Comienza buscando en el local de maratones de baile donde ocurrió el crimen y que era frecuentado por Ralph. Allí conoce a Moss, un oscuro hombre de negocios que dice que lo ayudará en su búsqueda de la verdad.

Don ve a su hermano muerto caminando por la calle en el mismo momento en el que una misteriosa mujer le estaba advirtiendo que su vida corría peligro y que lo mejor que podía hacer era marcharse de la ciudad. Don sigue a su hermano pero no consigue alcanzarlo, por contra es atacado por una mujer después de forcejear con un hombre al que parece matar -aunque comprobaremos que realmente ya está muerto. Continuando con la investigación se encuentra en una funeraria precisamente al hombre que parecía haber asesinado, se levanta del ataúd en el que estaba y le ataca.

La misteriosa mujer vuelve para comunicarle a nuestro protagonista que Varrick, el zombi-Máster quiere eliminarlo. Don le cuenta lo sucedido a la policía, pero nadie le cree. Desconcertado le pide ayuda a Moss que le ofrece quedarse unos días en su local de baile de mala muerte. La misteriosa mujer le confiesa a Don que realmente es una muerta viviente y, aunque ella puede hablar y razonar perfectamente, le dice que Varrick está levantando a los muertos por medio de técnicas de vudú haitiano y que ya hay otros muchos como ellas esperando a recibir las órdenes de su zombi-Máster

Con nuestro protagonista a punto enloquecer, Moss le dice a Don que solo hay una forma de saber si realmente vio a su hermano muerto, y es comprobando que el ataúd esté vacío. La pareja se dirige hacia el cementerio y Don ve que efectivamente en el ataúd no hay nadie, aunque todo aquello era una trampa de Moss y de repente es rodeado por varios zombis.


Finalmente -y como se veía venir desde hace tiempo-, se desvela que Varrick es realmente Moss que pretende reunir un ejército de zombis a su merced para infiltrarlos en todos los sectores de la sociedad y así tener un poder total. Moss ordena al zombi de Ralph que mate a su hermano, pero ve a su mujer muerta y se termina revelando contra su amo. No obstante, cuando todo parece que acabará felizmente, llega la policía al lugar y no encuentran absolutamente nada... y es que el plan de Varrick parece que ya ha comenzado.

"Los muertos no mueren jamás" es una filmación ambientada en los años treinta con una estética oscura y tétrica que nos ofrece algo de intriga y misterio, aunque por lo general podríamos decir que es bastante predecible. Es una historia con poca acción y sin apenas sobresaltos pero con una presentación efectiva que culmina con un final con cierto interés.

La película está protagonizada por reconocidos actores (Ray Milland, Joan Blondell, George Hamilton) y, aunque se nota mucho los escasos medios al ser una producción directamente realizada para televisión, sí que transmite por momentos esa sensación de pesadilla lúgubre y angustiosa que nos quiere transmitir.

En esta ocasión nos encontramos con unos zombis revividos mediante la magia negra y el vudú que, en líneas generales, siguen como esclavos sumisos las órdenes del sacerdote que los levanta, aunque en ningún caso se nos muestran pistas de cómo se desarrolla concretamente el ritual.

En definitiva, una grabación simple y poco conocida que no aporta demasiado pero que puede resultar entretenida por momentos. Recomendada para los espectadores a los que les guste el misterio mezclado con muertos vivientes al servicio de un villano desconocido. Aceptable en su desarrollo pero sin muchas pretensiones. Se puede confundir con la comedia de 1990 "Los muertos no mueren" por su parecido título original: "The dead don't die" -esta- versus "Dead men don't die" -1990- aunque no tienen absolutamente nada que ver.

Película completa (en inglés):


Valoración:

sábado, 20 de septiembre de 2014

(1974) El pantano de los cuervos

El pantano de los cuervos en una coproducción hispano ecuatoriana rodada en 1974 que nos narra los oscuros experimentos de un médico que considera que la muerte es un proceso reversible.

El Dr. Frosta es un médico sin escrúpulos que ya ha sido expulsado de varios hospitales europeos al descubrir que realizaba investigaciones para devolver a la vida a los cadáveres recientes. El doctor se asienta ahora en un lugar pantanoso de la selva de Ecuador acompañado por uno de los pocos muertos que ha podido revivir con su suero rojizo que hace las veces de zombi-esclavo-sirviente-ayudante.

En la actualidad, trabaja desde hace poco en un laboratorio ecuatoriano de donde consigue todo lo necesario para continuar con sus oscuros experimentos. También ha comenzado una relación con una mujer que, sin embargo, le confiesa que debido a su fría y enigmática personalidad ha comenzado a tenerle miedo, deseando rompercon él y volver con su ex novio, un cantante que nos "regalará" más de una canción durante el metraje.

El Dr. Frosta continúa con su investigación, tirando a la zona pantanosa cercana a su vivienda los cadáveres que no logra reanimar, es decir, casi todos. El lugar está habitado por abundantes buitres -no cuervos- que se nos muestran en pantalla como un imagen muy recurrente durante toda la filmación. No obstante, la policía ha comenzado a investigar varios trozos de cuerpos humanos que han aparecido en la ciudad y empiezan a seguirle la pista.

El médico secuestra a su amada en el aeropuerto justo antes de que se fugara con su ex y se la lleva a su choza en la selva. La policía ha estrechado el cerco sobre el Dr. Frosta y el cantante va directamente a la casa del doctor a pedirle explicaciones y se enzarzan en una lucha que terminará con la choza en llamas, pero con el médico vivo y pudiendo escapar después de simular su propia muerte. Su amada logró despertar, pero tras el incendio volvió a morir. 

La película concluye con el peculiar detective que llevaba el caso dando captura al Dr. Frosta mientras impartía clases en un centro médico en otra parte del mundo y justo cuando ya había engatusado a una joven para llevársela a su casa. Las últimas imágenes son para el "apoteósico" poema final donde termina dicendo el protagonista "... y el cuervo respondió nunca más, nunca más" -quizá el cuervo se refería a volver a ver esta filmación-.

 "El pantano de los cuervos" es una película experimental, con escenas extrañas y estrambóticas sumergidas en una estética setentera a tope y con un cacao de registros -amor, humor, terror, musical, misterio- que desconcierta por lo inconexo y mal llevado del intento. Protagonizada por un inexpresivo Ramiro Oliveros, tiene una ambientación que no acaba de convencer y un acompañamiento musical que es un auténtico cachondeo, colocando piezas alegres y joviales en mitad de escenas con un clima oscuro y sombrío.

Por otro lado, podemos destacar que puede llegar a ser desesperante por lo repetitivo de algunas secuencias y realmente sorprendente cuando vemos a un policía comienzo huevos con patatas tranquilamente con una mano amputada y putrefacta de un leproso junto a su plato (se puede ver en el fragmento de más abajo), o la polémica escena de una autopsia de la que corre el rumor -totalmente fundamentado- de que es a un cadáver real (yo la apoyo sin dudar).

La historia en sí no está nada mal teniendo la época en la que se grabó, aunque evidentemente se le podría haber sacado muchísimo más jugo, recordando irremediablemente a la posterior y más conocida "Re-Animator" de 1985, ambas con científicos locos que, jeringuilla en mano, pretenden desesperadamente conseguir que sus investigaciones para volver los muertos a la vida lleguen a buen puerto.

Repecto a los zombis -más bien el zombi- que aparece en la grabación, el propio médico lo define como una planta que vegeta y obedece. Es el típico muerto con la voluntad anulada que le rinde pleitesía a la persona que lo revivió. En otras palabras, tal y como nos explica, aunque su cuerpo funciona, su cerebro no.

En definitiva, una película con muchas variaciones de registros, bastantes detalles cutres y un cóctel imposible que incluye romanticismo, fetos en formol, buitres en vez de cuervos, un poquito de necrofilia, bailes, tinieblas, poesía, asesinatos, experimentos, etc, etc. Una auténtica rareza que hay que ver, por lo menos por curiosidad.

Clip:


Valoración:

(1990) Los ojos del diablo

Los ojos del diablo es una película estadounidense que adapta a la gran pantalla dos relatos del escritor Edgar Allan Poe. Filmada en 1990 y conocida originalmente como "Two evil eyes" está dirigida por George A. Romero y Dario Argento que ya trabajaron juntos en la magnífica grabación "El amanecer de los muertos" en 1978.

La primera de las historias es la dirigida por Romero, tiulada "La verdad sobre el caso del Sr. Valdemar" ("The Facts in the Case of M. Valdemar"), y donde podemos encontrar, como no podía ser de otra forma, a los muertos vivientes de la grabación.

El señor Valdemar es un ricachón moribundo que espera en la cama a que llegue su hora. Su mujer, que mantiene una relación con el médico que cuida al marido, tiene un plan para quedarse con todo su dinero. El médico utiliza técnicas de hipnosis con su paciente terminal para mitigar el intenso dolor, a la vez que le permite controlar la voluntar del propio Valdemar y así utilizarlo para firmar y decir todo aquello que su mujer quiere para llevar a cabo el premeditado robo.

No obstante, el señor Valdemar muere de forma sorpresiva estando bajo los efectos de la hipnosis. La mujer y su amante lo intentan ocultar porque de otra forma no podrían hacerse con el dinero. De esta forma, deciden introducir el cuerpo del hombre muerto en un congelador en el sótano de su casa.

Al poco tiempo, la pareja comienza a oír la voz del señor Valdemar que según parece todavía tiene conciencia allá donde esté. Debido a que estaba en estado de hipnosis cuando murío, afirma que su alma está viva en el absoluto vación con "otros" alrededor y clama porque el médico lo despierte de una vez, ya que al haber inducido la hipnosis él, es el único que puede hacerlo.

A punto de volverse loca, su mujer dispara al cuerpo inerte del marido en el congelador y pretende enterrar al señor Valdemar en el jardín para acabar con aquella voz. Cuando intenta deshacerse del cadáver, Valdemar se levanta, según dice tomado por los "otros", y se dirige hacia su mujer, que termina disparándose y muriendo. Finalmente, el médico cuando ve a Valdemar, lo despierta y el muerto vuelve a caer, no sin antes avisarle de que esos "otros" van a ir a por él.

El médico vuelve a su casa con el dinero de Valdemar y se autohipnotiza para poder dormir profundamente y así descansar, pero durante la noche, los "otros" lo matan clavándole el péndulo que utiliza para la hipnosis. Un tiempo después, y alertados por el mal olor, la policía encuentra al zombi del médico andando por su piso mientras se lamenta que a él nadie lo puede despertar.

Por otro lado, la segunda historia -que al no tener muertos vivientes de por medio repasamos más brevemente- se denomina "El gato negro" ("The Black Cat"). En este relato nos cuentan como un sádico y borracho fotógrafo profesional se obsesiona con un gato negro que adopta su mujer con la que tiene una relación tormentosa. El fotógrafo mata al gato y saca un libro con fotografías del macabro proceso que es la gota que colma el vaso para su pareja que decide abandonarlo. Otro gato llega a la casa y el fotógrafo pretende matarlo también, aunque su novia se mete por medio y acaba matándola a ella. Para que no lo descubran, empareda el cuerpo muerto y se inventa una historia. No obstante, la policía termina descubriendo el nicho de la muerta donde unos siniestros gatitos se comen el cadáver. El fotógrafo logra matar a los policías, pero termina ahorcado al tratar de huir de la casa mientras el gato negro lo mira.

"Los ojos del diablo", en términos generales, en una película con detalles en ambos relatos de mucho interés, aunque quizá se puede hacer algo larga (cada historia dura una hora) y lenta en algunos tramos, a la vez que se percibe una cierta pretensión en ambos directores de hacer sus grabaciones lo más personales y alejadas de los relatos de Allan Poe como les sea posible.

Claro ejemplo de lo que hemos dicho arriba lo tenemos en "La verdad sobre el caso del Sr. Valdemar", una historia con un comienzo prometedor, mostrándonos una visión de un cementerio mientras pasa un coche con una mujer y se muestra que está dirigida por George Romero... algo que a todos los aficionados a los zombis nos pone los pelos de punta. No obstante, la narración del relato se hace cansada en algunos momentos y el zombi final que incorpora de forma libre Romero nos muestra que realmente se quiso estirar demasiado el argumento, haciendo encajar sí o sí su estilo con el relato original de Edgar Allan Poe.

Como apuntamos al comienzo, es en el fragmento del Sr. Valdemar donde disfrutamos, no de un muerto viviente como originalmente lo escribió Poe, sino de dos. El primero mayormente confiesa que su cuerpo lo dirigen esos "otros" por lo que podría parecer más una posesión que un zombi, sin embargo en el segundo caso, parece más claro que es el propio muerto viviente quien habla y se mueve, aunque también influenciado por esos misteriosos "otros".

Por último, es necesario recordar que no es esta la primera adaptación de ambas historias de Allan Poe a la gran pantalla, ya que en 1962 se rodaron de forma más fiel a los relatos originales estas mismas historias junto con "Morella" en la recomendable filmación denominada "Historias de terror". Cabría mencionar que existe una tercera adaptación anterior en forma de producción argentina que se denomina "Obras maestras del terror" (1960) pero donde el cuerpo de Valdemar en ningún momento se levanta.

En definitiva, una película entretenida en general, aunque con momentos de excesos, donde se puede percibir claramente la impronta de los dos grandes directores que participan en ella. Una filmación trabajada y bien presentada que perfectamente podría haber tenido media hora menos de duración para hacerla más ágil.

Trailer (en inglés):


Valoración: