domingo, 9 de marzo de 2014

(2012) Resident Evil 5: Venganza

Resident Evil 5: Venganza es la quinta película de la saga de adaptaciones de este videojuego de Capcom a la gran pantalla tras "Resident Evil"de 2002, "Resident Evil 2: Apocalipsis" de 2004, "Resident Evil 3: Extinción" de 2007 y "Resident Evil 4: Ultratumba" de 2010. Su título original es "Resident Evil: Retribution" y está producida de forma compartida entre Alemania, Francia, Estados Unidos y Canadá.

Como también sucedía en los casos anteriores, esta película retoma la historia justo en el lugar donde la dejó su predecesora. Una flota de helicópteros de Umbrella ataca el barco Arcadia en el que Alice intentaba recoger a los supervivientes de la epidemia de virus T que asola el mundo. Con unas espectaculares escenas en cámara lenta, comprobamos como la esperanza se disuelve y el barco acaba destruido. Justo a continuación se nos ofrecen imágenes de lo que parece una vida paralela de Alice, casada en ese mundo con Carlos -que murió en la tercera parte- con el que tiene una hija sorda, el día del comienzo de la infección.

Posteriormente vemos a la verdadera Alice despertar en unas instalaciones de Umbrella en la Antártida, siendo interrogada y torturada. De repente el sistema de seguridad se desconecta y permite a nuestra protagonista huir de allí, internándose por el recinto y llegando, sorprendemente, a lo que parece ser la ciudad de Tokio donde se repite la misma escena con la que se abría la cuarta película, pero ahora con Alice de por medio. Cuando logra avanzar, llega hasta el vestíbulo del recinto donde Albert Wesker aparece en un monitor y le explica lo que está sucediendo. La cuestión es que aquel lugar es capaz de simular el inicio de la infección del virus T a través de la recreación en distintas ciudades de lo que sucedería en una secuencia informatizada protagonizada por clones de personas y muertos vivientes reales. También le dice que ya no trabaja para Umbrella y que pretende rescatarla ya que ahora tiene el control de todo  aquello la Reina Roja -la supercomputadora representada con un holograma de niña que ya apareciera controlando las instaciones de La Colmena en la película original de 2002-.

Al poco tiempo llega hasta el lugar un grupo especial que pretende rescatar a Alice de aquel lugar inexpugnable y destruirlo de paso. A partir de aquí nuestra protagonista -acompañada por Ada Wong- por un lado y el equipo especial por otro, tendrán que pasar por medio de las simulaciones en las ciudades de Nueva York, Moscú y la propia Raccoon City, apareciendo en escena un par de Verdugos e incluso zombis con metralletas y vehículos de guerra a lo "zombis nazis" hasta que por fin se encuentran. Por el camino Alice se lleva con ella a la hija sorda de la que era realmente su clon, ya que lo que vimos al comienzo era una de las simulaciones -en este caso en Raccoon City- y pasó realmente, aunque es cierto que con clones de otras personas, como la propia Alice.

Nuestro grupo de protagonista sigue luchando contra zombis, licker y todo lo que se cruza por su camino hasta que finalmente logran escapar de allí y las instalaciones son completamente destruidas. La película concluye con Alice llegando a la Casa Blanca donde le espera Wesker que le explica que está reuniendo a los últimos supervivientes para librar la batalla final contra los miles de zombis, mutantes de todo tipo y la mismísima Reina Roja que se ha propuesto destruir cualquier señal de humanidad de la faz de la tierra.

"Resident Evil 5: Venganza" es una película que sigue en la línea de sus antecesoras, con una predominancia de la forma sobre el fondo, que ya ciertamente puede empezar a cansar. Nuevamente estamos ante un trabajo con unos magníficos efectos especiales y una fotografía muy espectacular, que además, vuelve a explotar de forma muy convincente -como también ocurriera con sus dos últimas entregas- el aspecto del 3D. Eso es cierto, y no creo que nadie lo pueda discutir. No obstante, el tema de los clones a gogó y los mundos recreados de esta nueva entrega, parecen un intento demasiado descarado ya de alargar esta saga hasta el infinito si es necesario, dándole al espectador una y otra vez lo mismo: acción y más acción sin prácticamente ningún pilar argumental.

Efectivamente, en esta ocasión la historia se empieza a enrevesar de tal manera que entre disparos, mutantes y patadas parece invitar a relajarnos definitivamente y dejarnos llevar con los efectos visuales. La coherencia aquí desaparece totalmente del mapa, con saltos y chapuzas argumentales que en esta ocasión se tratan de tapar no solo con los mencionados efectos, sino con la aparición de numerosas caras conocidas de personajes de las anteriores entregas aprovechando el rollo de los clones infinitos.

Respecto a los muertos vivientes, se confirma lo que ya comentamos respecto a la cuarta parte, quedando definitivamente relegados a un segundo plano en favor de los distintos mutantes y monstruos que van apareciendo como peligro reales para nuestros protagonistas hartos ya de matar a zombis corrientes.

En definitiva, un nuevo inento -que se va percibiendo como desesperado- por alargar la historia que desde mi punto de vista va perdiendo sentido a pasos agigantados desde la tercera parte. De nuevo lo más significativo son sus efectos, su ambientación y su fotografía y, de nuevo también, el guión se va hundiendo en un pozo del que no se sabe si podrá escapar en esta saga que amenaza con ser eterna. En esta ocasión, por lo exasperante de esta fórmula más que nada, bajamos un poco la puntuación.

Trailer:


Valoración:

sábado, 8 de marzo de 2014

(2010) Resident Evil 4: Ultratumba

Resident Evil 4: Ultratumba, titulada originalmente "Resident Evil: Afterlife", es una película filmada en 2010 que se presenta como la cuarta parte de esta saga tras "Resident Evil"de 2002, "Resident Evil 2: Apocalipsis" de 2004 y "Resident Evil 3: Extinción" de 2007. Se trata de una coproducción entre Alemania, Francia, Estados Unidos y Canadá que es conocida en latinoamérica con el subtítulo de "La resurrección".

Después de una imágenes introductorias -muy artísticas a la vez que intrascendentes- de lo que parece ser el comienzo de la epidemia en Tokio, nos centramos de nuevo en nuestra protagonista, Alice, que junto con sus cientos de clones cumple la amenaza que hiciera al final de la anterior entrega al presidente de Umbrella que precisamente se encuenta en las instalaciones de la corporación bajo la capital japonesa. Con unas escenas ciertamente espectaculares veremos la encarnizada lucha de todas las fuerzas de seguridad de Umbrella contra las clones de Alice. Finalmente el presidente -Albert Wesker- logra escapar en una aeronave y hace explotar aquellas instalaciones eliminando a todos los clones de Alice. Sin embargo, la Alice original lo está esperando en el avión que finalmente se estrella y del que solo parece salir nuestra protagonista. Hay que destacar que durante el enfrentamiento con Wesker, éste le inyecta a Alice una sustancia que en teoría le quitará todos sus poderes y la convertirá de nuevo en humana.

Posteriormente, Alice se dirigirá en avioneta hacia Alaska, a comprobar si los supervivientes que se dirigieron hacia allí encontraron por fin un lugar seguro. No obstante, cuando llega al lugar lo encuentra totalmente desolado, sin nadie por allí, solo una de sus antiguas compañeras -Claire- que parece estar totalmente fuera de sí como consecuencia de algún tipo de experimento. Alice logra reducir a Claire que ha perdido la memoria y juntas se dirigen en avioneta a Los Angeles en busca de nuevos superivientes.

En aquella ciudad californiana encuentran a un grupo de personas que desde el tejado de una prisión de alta seguridad piden ayuda y allí que aterriza su avioneta, aunque con algún que otro problemilla. En esta cárcel están resistiendo como pueden, ayudados por sus rejas y altos muros, seis personas que mantienen a una séptima -el hermano de Claire- es una celda en el sótano que fue donde lo encontraron creyendo que es un peligroso asesino. El objetivo de este grupo es llegar hasta un gran barco situado en la costa y denominado "Arcadia" que sería desde donde se estaban haciendo las llamadas de ayuda que han estado oyendo de forma insistente.

Aunque la cárcel podía parecer un lugar seguro, pronto aparecerán las amenazas no solo de fuera sino también desde dentro del grupo. Unos muertos vivientes mutados con feroces -y asquerosas- mandíbulas han conseguido excavar túneles subterráneos para llegar hasta nuestro grupo de supervivientes que ya está decidido a salir de allí como sea. La situación se empeora con la llegada de otro gran monstruo denominado "Verdugo", un mutante enorme, con un saco con clavos en la cabeza y con un martillo más gordo que el de Thor, aunque realmente tampoco tardan mucho en cargárselo entre Alice y Claire. Finalmente el grupo decide escapar por los túneles que realizaron los zombis hasta las alcantarillas y de allí hasta la costa para alcanzar al "Arcadia".

Cuando llegan hasta el barco empiezan a registrarlo y se dan cuenta de que realmente se trata de una trampa que estaba utilizando Umbrella para captar personas para experimentar con ellas. No solo esto, sino que Alice también se vuelve a encontrar con Albert Wesker allí que le cuenta que ha sido inyectado con el virus T pero que no lo acaba de controlar, logrando de nuevo deshacerse -por lo menos de momento- de este presidente con superpoderes. Cuando parece que por fin ese lugar se puede convertir en una esperanza real para la humanidad, la película termina con imágenes de una gigantesca flota de helicópteros de Umbrella que se dirigen hacia allí que hacen temernos lo peor.

"Residente Evil 4: Ultratumba" es una filmación que pretende estirar el éxito en taquilla de esta saga de adaptaciones del videojuego utilizando la misma fómula de mucha acción y floja narración. De hecho, puede considerarse la entrega más espectacular visualmente, con una fotografía muy buena y algunas escenas grabadas con cámara superlenta que son dignas de resaltar.

No obstante, su espectacularidad estética no nos hace olvidar su argumento simplón que intenta encajar las piezas del puzzle sin demasiadas pretensiones de coherencia. La narración es también muy irregular, dedicándole la mayoría del tiempo a las peleas -que pueden terminar siendo algo aburridas por lo repetitivo- y sin apenas transiciones razonadas en los escenarios que nos hagan tener sensación de continuidad.

Los efectos especiales vuelven a ser realmene destacables y, de la misma forma, habría que señalar el acertado intento de explotar algo más el mundo postapocalíptico -algo que ya comentamos respecto a su predecesora- y el hecho de comenzar la historia justo donde terminó la anterior entrega, algo facilita bastante su seguimiento, aunque como acabamos de decir, tampoco su guión se destaque por su coherencia.

Respecto a los zombis, se ha de mencionar que la historia va restando importancia a los muertos vivientes digamos "comunes", una amenaza permanente pero demasiado explotada ya, por lo que van mostrando cada vez más tipos de criaturas que son productos de distintas mutaciones y que forman parte del amplio imaginario del videojuego en que está inspirada esta serie de largometrajes.

En definitiva, una película que pretende continuar explotando la faceta más visual, con grandes efectos pero sin argumento a la vista. Una filmación que, quizá al igual que su actriz protagonista, se le quita la acción y se queda prácticamente en nada. Recomendable para los más fanáticos de esta saga y para aquellos que quieran echar el rato sin calentarse mucho la cabeza. No está mal, pero ya no puede disimular que empieza a tener aspectos cada vez más repetitivos.

Trailer:


Valoración:

miércoles, 5 de marzo de 2014

(2007) Resident Evil 3: Extinción

Resident Evil 3: Extinción es una película grabada en 2007 que se corresponde con la tercera parte de esta serie de adaptaciones a la gran pantalla del videojuego homónimo tras "Resident Evil"de 2002 y "Resident Evil 2: Apocalipsis" de 2004. El título original de la filmación es "Resident Evil: Extinction" y está producida de forma conjunta por Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Australia y Francia.

La película comienza con Alice despertando en la ducha de forma idéntica a su presentación en la primera entrega. No obstante, pronto sabremos que no es realmente nuestra protagonista, sino uno de los muchos clones que el Dr. Isaacs ha realizado buscando reproducir los magníficos poderes físicos y psíquicos de la verdadera Alice. Tras esta interesante introducción, se nos explica que el virus T no pudo ser contenido en Raccoon City y que se ha expandido en una epidemia mundial que no solo ha provocado la muerte de la mayoría de las personas, sino que también ha hecho que los ríos se secaran y los árboles murieran, convirtiendo el mundo que conocemos en un gran desierto enfermo y peligroso. En este contexto, Alice va por libre con una moto por las carreteras de los Estados Unidos haciendo gala de su espectacular fuerza y agilidad. De forma paralela, un convoy de vehículos se desplaza no muy lejos de allí transportando a una treintena de supervivientes -incluyendo bastantes niños- en el que viajan varios compañeros de Alice de la anterior aventura (Carlos y L.J.).

Mientras, el Dr. Isaacs está cada vez más obsesionado intentando localizar a Alice al tiempo que ejecuta un proyecto -sin demasiado éxito- para "domesticar" a los zombis intentando mitigar los síntomas más violentos del virus T a partir de una sustancia elaborada a partir de la sangre de Alice. Este es el plan oficial de Umbrella, ya que se ha comprobado que los muertos vivientes pueden estar activos sin comer durante décadas.  Este científico, al igual que todos los mandatarios de la corporación Umbrella, viven y trabajan en instalaciones especiales bajo tierra que tienen repartidas por el mundo con un acceso limitado y vigilado a la superficie.

Alice ayuda al convoy de supervivientes a deshacerse de cientos de pájaros infectados que han atacado violentamente a sus componentes. Por fin se reencuentra con sus compañeros y deciden dirigirse todos juntos hacia Alaska con la esperanza de que el virus no haya llegado hasta tan lejos. Para ello, necesitan gasolina y víveres, por lo que deciden pasar por Las Vegas, una ciudad prácticamente enterrada por la arena del desierto donde el Dr. Isaacs había preparado una trampa a Alice, aunque ella lo descubre y se ve obligado a huir en helicóptero, aunque antes es mordido por uno de sus zombis experimentales.

Alice y el resto de supervivientes deciden ir a por el helicóptero del Dr. Isaacs y lo siguen hasta el laboratorio subterráneo. Con la ayuda del sacrificio de Carlos -al que Alice da el primer beso de la saga- el grupo de supervivientes logra montarse en el helicóptero y ponen rumbo hacia Alaska. Alice se queda en aquel lugar donde consigue matar al Dr. Isaacs que ha mutado en un "Tyrant" muy poderoso y con la capacidad de regenerarse. Lo mata con la ayuda de una de una clon de las que servía de experimentación. La película termina con Alice amenazando al presidente de Umbrella, diciéndole que ira por él con la ayuda de sus cientos de clones.

"Resident Evil 3: Extinción" es una película interesante que destaca, al igual como en "Resident Evil 2: Apocalipsis" por su atractivas escenas de acción, en esta ocasión más espectaculares que nunca ya que nuestra protagonista es cada vez más presentada como superhéroe que como persona, deleitándonos con saltos imposibles, increíbles poderes mentales, etc... Es igualmente reseñable el cambio radical de contexto en el que se desarrolla la película, mostrándonos un mundo totalmente asolado, postapocalíptico, dejando atrás el inicio del contagio y su posterior expansión. Este nuevo escenario aporta mucho atractivo estético, a la vez que abre un mundo de posibilidades quizá no totalmente explotadas.

Otros muchos elementos son similares a las películas anteriores, como la buena caracterización, los trabajados efectos especiales o los actores famosos con los que cuenta, algo que a su vez es esperable en este tipo de filmaciones comerciales y con gran presupuesto. Lo peor probablemente sea, de nuevo, una trama que parece no encajar todo lo bien que debiera y una narración más preocupada por mostrar las mencionadas escenas de acción -normalmente intrascendentes- que de dotar a la historia de profundidad y coherencia.

Respecto a los zombis, tendríamos que hacer especial mención a la aparición de los muertos vivientes rápidos creados como consecuencia de los experimentos del Dr. Isaacs que se presentan mucho más ágiles y peligrosos que sus "compañeros" lentos, siendo igualmente una especial motivación para el espectador ver en pantalla a estos zombis mutados y bien distinguibles por su cara y su ropa.

En definitiva, una atractiva y estética película recomendable para los aficionados a los que las dos primeras entregas no le defraudaron, muy en la línea sobre todo de la segunda parte, con un destacable cambio de ambientación, una protagonista que vive en "Matrix" y el correspondiente monstruo final que no podía faltar a su cita. Que se abstengan de verla los que busquen un guión genial.

Trailer (en inglés):


Valoración: 

lunes, 3 de marzo de 2014

(1939) The man they could not hang. "La venganza del ahorcado"

The man they could not hang es una película de terror estadounidense filmada en 1939 y protagonizada por el mítico Boris Karloff. En español se la conoce con varias denominaciones, siendo la más habitual "La venganza del ahorcado", aunque también se puede encontrar como "La hora fatal", sin embargo su traducción sería algo así como "El hombre que no podían colgar".

El Dr. Savaard es un prestigioso científico que estudia una forma de anestesia extrema que consiste en llevar a los pacientes hasta un estado de muerte clínica para someterlos a las intervenciones y luego reanimarlos mediante una bomba de agua que hace las veces de corazón artificial. Después de haber tenido éxito con animales, se dispone a investigar por primera con personas, siendo un estudiante de medicina su primer voluntario. La novia del joven, que precisamente es una enfermera del doctor, no soporta la idea de que algo pueda fallar y decide denunciar desesperada a la policía que su jefe pretende asesinar a su novio.

Cuando la policía llega hasta la casa del Dr. Savaard encuentran el cuerpo del joven todavía muerto y se oponen a que el médico continúe con su experimento y se lo llevan detenido. Durante el juicio, el científico insiste en que si le hubieran dejado terminar el joven seguiría vivo y que sus descubrimientos pueden cambiar la ciencia médica y el mundo en general. No obstante, después de mucho deliberar, el jurado considera que es culpable de asesinato y lo condenan a la horca. Ya ejecutado, su ayudante reclama el cadáver del Dr. Savaard y prueba con él mismo su corazón artificial que, efectivamente, logra devolver a la vida al científico, con el cuello roto, pero con todas sus capacidades cognitivas y motóricas intactas.

Pocos meses después de que esto ocurriera, varios miembros han sido encontrados ahorcados en extrañas circunstancias y el resto del jurado, junto al juez, ha sido citado en la casa del que creen difunto Dr. Savaard. Allí el científico zombi reconoce que se dispone a asesinarlos a todos como venganza por no haber creído en él y haberlo ejecutado por algo que sus propios ojos comprueban ahora que era verdad. Para su venganza, el Dr. Savaard prepara una serie de trampas en la casa a lo "Saw" -de los años treinta, claro-, pero después de un par de muertes sus planes son desbartados por su propia hija, y nuestro "mad doctor" termina destruyendo su invento y sucumbiendo de nuevo a la muerte.

"The man they could not hang" es una película entretenida, de solo algo más de una hora de duración, que puede destacar por dos aspectos fundamentales. El primero es que se trata de toda una exaltación a la figura Boris Karloff, con largos monólogos y  todo y todos girando en torno a él; un Karloff que por cierto ya salió de nuevo de la tumba tras ser ejecutado (esta vez en la silla eléctrica) en 1936 en la popular "The walking dead". El segundo aspecto es que nos quedamos todos con las ganas de que el científico ejecute su vengaza completa, un plan con muy buena pinta -al menos para el espectador- que no acaba de culminar en un final que te deja con mal sabor de boca respecto a lo que pudo ser y nunca fue.

La actuación de nuestro protagonista es ciertamente destacada en esta sencilla historia, aunque resulta algo extraño que el único muerto viviente que aparece no tenga absolutamente ninguna secuela de su "accidente", desaprovechando esta segunda oportunidad en el mundo de los vivos por su sed de venganza. Sin duda será un personaje que no cae simpático desde que culpa cruelmente a la novia del joven asesinado de haber sido ella la verdadera responsable de la muerte. 

Como curiosidad, podemos mencionar que el título original de la filmación está  basado en la  historia real de un recluso norteamericano denominado John Babbacombe Lee que sobrevivió hasta a tres intentos de ser ahorcado tras ser condenado por asesinato a finales del Siglo XIX.

En definitiva, una obra no demasiado conocida, pero considerada un claro antecedente de las películas con científicos que coquetean con la muerte. Un solo zombi -para qué más siendo Boris Karloff- que no llega a ejecutar su venganza a los que le condenaron a morir. Un clásico que no puede disimular que podría haber dado mucho más de sí.

Escena (en inglés):


Valoración:

domingo, 2 de marzo de 2014

(2004) Resident Evil 2: Apocalipsis

Resident Evil 2: Apocalipsis es una película filmada el 2004 que supone la segunda parte de esta saga basada en el videojuego del mismo nombre tras "Resident Evil" grabada dos años atrás. Su título original es "Resident Evil: Apocalypse" y se trata de una coproducción entre Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos.

El comienzo de esta segunda entrega está totalmente enlazado con el final del título original, pero aportando algunos detalles más. Tras la salida de Alice y Matt de La Colmena, un nuevo grupo de Umbrella reabrió el edificio para comprobar qué había ocurrido, sin embargo, esto causó que muy pronto llegara la infección del virus T a la superficie. Los zombis comienzan a invadir cada rincón de Raccoon City. En un intento desesperado tras conocer la fuga, la corporación Umbrella comienza la evacuación del lugar, sin embargo, la hija de un importante científico de la empresa se queda allí atrapada por un desafortunado accidente de tráfico. Los ciudadanos que pueden escapan de Raccoon City, pero cuando la infección llega a las puertas de la ciudad, Cain -el malo, responsable de Umbrella- decide cerrarlas y preparar un plan de destrucción total.

Poco después podremos volver a ver a Alice saliendo del hospital con las mismas imágenes con las que terminó la primera película. La ciudad ya está prácticamente vacía y arrasada, pero nuestra protagonista ha despertado con una fuerza y agilidad sobrehumana tras haberla sometido a extrañas investigaciones días atrás. De hecho, pronto comprobaremos la habilidad extrema de Alice para matar zombis con o sin armas cuando salva de varios licker a un pequeño grupo de supervivientes con los que comienza a compartir camino intentando escapar de aquella ciudad sellada. La situación se agrava todavía más cuando Cain decide activar el programa Némesis, un bicharraco mutante prácticamente invencible que va a acabar con cualquier amenaza para Umbrella que exista en la ciudad.

El científico que tiene a su hija pequeña dentro de la ciudad, logra comunicarse con el grupo de supervivientes encabezado por Alice y les ofrece una vía de escape si son capaces de encontrar a su pequeña que está escondida en su colegio. Después de tener que deshacerse de varios zombis, terminan por localizar a la hija del científico, poco después este hombre les informa de que un helicóptero saldrá dentro de poco y será la última posibilidad de escapar de aquella ciudad. Cuando están en la pista de aterrizaje del helicóptero, Cain captura a los compañeros de Alice, asesina al científico dejando a su hija huérfana y obliga a luchar a nuestra protagonista contra Némesis. Aunque es derrotado, Alice reconoce en ese mutante a Matt que, igualmente parece recordar su pasado y ayuda a nuestro grupo de protagonista a escapar en el helicóptero de allí, aunque muere en el intento, al igual que Cain que es abandonado a su suerte con cientos de zombis rodeándole.

Justo cuando despegan, lanzan el misil nuclear sobre la ciudad y la onda expansiva desestabiliza el helicóptero que termina estrellándose. Poco después se muestran imágenes del encubrimiento que realiza Umbrella sobre lo acontecido -lo achacan a un fallo en un reactor nuclear- a pesar de los esfuerzos de nuestros protagonistas porque se supiera la verdad y a continuación un nuevo equipo de Umbrella solo encuentra el cuerpo de Alice en el lugar del accidente. La historia concluye con imágenes de Alice despertando en un laboratorio, recobrando la memoria y logrando escapar de allí con sus habilidades físicas y psíquicas más potenciadas todavía. Le ayudan en su huída del recinto sus compañeros supervivientes y el propio Dr. Isaacs, que le deja escapar dando por iniciado el "programa Alice".

"Resident Evil 2: Apocalipsis" es una película entretenida e interesante que intenta ser coherente con la historia que se inició en 2002 con "Resident Evil", aunque de forma evidente esta segunda entrega se antoja menos innovadora y atrayente que la primera. Bien es cierto que en esta ocasión la ambiéntación es más espectacular respecto a los diferentes contextos donde se desarrolla la trama, dejando atrás un recinto concreto para expandirse por diferentes escenarios de una ciudad asolada, destacando la iglesia, el cementerio o el colegio, en todos los casos, con sus correspondientes escenas de acción luchando contra los muertos vivientes. No obstante, -y quizá por esto mismo- en esta filmación aparecen muchos elementos que estética y argumentalmente resultan más familiares que en el origen de la historia de 2002.

Relacionado con lo anterior, un aspecto negativo quizá seas las numerosas y exageradas escenas de acción, con Alice luchando contra los zombis y la gravedad en diversos momentos de lucimiento que no suelen aportar demasiado a los que es el desarrollo de la historia. Tampoco pasa desapercibido como la importancia de los muertos vivientes en la historia se va diluyendo a medida que pasa el tiempo, siendo prácticamente testimonial en el último tramo de la película.

Otra cuestión que se podría destacar es que el guionista parece haberse empeñado en poner muy nerviosos a los aficionados a los videojuegos, sobre todo, por la interpretación del Némesis con sentimientos que se hace en la filmación y algún que otro detalle que poco o nada tiene que ver con la famosa serie de juegos homónima.

En definitiva, una nueva oportunidad de disfrutar con la acción, los efectos especiales y las caras conocidas en un trabajo que tira de presupuesto para tenernos enganchados a la pantalla con más formas que fondo. Recomendable para aquellos a los que la primera película se les quedó corta, siendo una grabación mucho más estética y diversa pero quizá menos llamativa e impresionante.

Trailer:


Valoración: